Tiene al menos dos MENTIRAS.
La primera es que la Pinta no era una carabela, era un tipo de nave portuguesa que se llamaba nao.
La segunda, y mucho más gorda, es que no arribaron con la noticia del Descubrimiento…ellos no sabían que habían estado en América, creían que habían ido a las Indias por otra ruta.
Y digo yo, que no es para estar orgullosos de toda esta golfería…que para mí que lo hechos reales fueron muy distintos: el hermano menor Pinzón se iba a casar y Cristóbal decidió organizarle la despedida de soltero, alquilando tres barcos e invitando a todos sus amigotes a darse un paseo en yate; se hicieron a la mar dejando a sus señoras en casa y se agarraron una kurda de tres pares de webos, tal que perdieron el rumbo y no sabían por dónde navegaban; si la Guardia Civil de la época llega a poner un control de alcoholemia en las Azores, la mayoría habrían dado por encima de 1,4 de tasa: cuatro puntos de carnet y seiscientos eurazos por cabeza.
Que puede ser que te agarres una tan grande que olvides alguno de los bares en los que has estado, pero que estés en América y no te entereeees,…y que confundas a un indio americano caribeño con un malayo de las Indias,…que a saber lo que se metieron estos.
Y que iban tan puestos, que en el camino de vuelta se perdieron y vino cada uno por su lado, llegando el tal Pinzón totalmente perdido a Bayona, cuando realmente adónde debería llegar era a Palos de la Frontera, que es dónde tenía su casa; (es probable que tuviera pánico a su mujer esperándole con el rodillo en la mano).
En fin, que en la placa de Bayona debería decir: “el 1 de marzo de 1.495, Martín Alonso Pinzón y sus coleguitas, llegaron a Bayona con una melopea del quince, a bordo de una nao; después de haber descubierto América sin enterarse,…Y llegaron a Bayona porque no tuvieron webos para ir a Palos de la Frontera, dónde les esperaban sus respectivas señoras, rodillo en ristre, con intención de les ajustar las cuentas”.






